"-Se llamará Eva, para que tenga ganas de vivir.-¿Qué apellido?-Ninguno, el apellido no es importante.-Los humanos necesitan un apellido. Sólo los perros pueden andar por ahí con el puro nombre.- Su padre pertenecía a la tribu de los hijos de la luna. Que sea Eva Luna entonces."
El libro
Título: Eva Luna
Autora: Isabel Allende
Editorial: Círculo de Lectores
Año de publicación original: 1985
Nº de páginas: 301
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La historia
Me llamo Eva, que quiere decir vida, según un libro que mi madre consultó para escoger mi nombre. Nací en el último cuarto de una casa sombría y crecí entre muebles antiguos, libros en latín y momias humanas, pero eso no logró hacerme melancólica, porque vine al mundo con un soplo de selva en la memoria."Esta es la voz que nos transporta a través de Eva Luna, la voz segura de una narradora natural e inventiva, una mujer que nos relata la historia picaresca de su propia vida (nació pobre, fue huérfana a una temprana edad, y finalmente ella se elevará a una posición de influencia única) y de la gente, de todos los niveles de la sociedad, que conoce a lo largo de su camino. Incluyen a los ricos y excéntricos, para quien trabaja como sirvienta; el emigrante libanés que se hace amigo de ella y le da un lugar para vivi; su lamentable madrina, cuyo cerebro es afectado por el ron y que cree en todos los santos católicos, algunos de origen africano, y algunos de su propia invención; un niño de la calle que se convierte en un delincuente insignificante y, más tarde en un líder de la lucha guerrillera; un artista célebre transexual que le enseña con gran ternura y comprensión sobre la forma de ser de los adultos; y un joven refugiado cuyo vuelo desde la posguerra Europea será crucial para el destino de Eva.Mientras Eva cuenta su historia, Isabel Allende evoca una entera y compleja nación de Sud América: los ricos, los pobres, los sencillos, y los sofisticados; en una novela repleta de personajes e incidentes, con drama y comedia e historia, una novela que va a deleitar y a aumentar su devota audiencia. (Fuente: isabelallende.com)
La autora
La escritora Isabel Allende nació en el año 1942 en Perú. Hija de un conocido diplomático chileno, vivió en Chile desde 1945 hasta 1975. Posteriormente, residió largas temporadas en otros lugares, como Venezuela, donde vivió hasta 1988, o California, donde tiene su residencia actual.
Inició su carrera literaria en el mundo del periodismo y en 1982 vio la luz su primera novela, La casa de los espíritus, uno de los títulos de referencia de la literatura hispanoamericana contemporánea. A esta novela le siguieron un buen número de obras, todas los cuales recibieron una gran acogida por parte de crítica y público.
En el año 2010, Isabel Allende fue galardonada en Chile con el prestigioso Premio Nacional de Literatura. Dos años más tarde, se alzaba en Dinamarca con el popular Premio Hans Christian Andersen, gracias a su trilogía Memorias del Águila y del Jaguar. (Fuente: Abracalibro Blog Literario)
Valoración personal
¡Qué historia tan bonita! Bonita y diferente, como suele ocurrir con los libros de Isabel Allende (los buenos libros de Isabel Allende). En Eva Luna, Allende narra las aventuras y desventuras de una joven huérfana, desde su nacimiento hasta su edad adulta, abordando temas tan importantes como la amistad, la familia, la libertad o la política. La autora toca los temas más controvertidos, como la violencia, la prostitución, el malestar y el suicidio, con gran naturalidad, con una insalvable e innegable cotidianidad que el lector asimila con presteza. Y es que Allende vuelve a presumir de su innegable capacidad para tratar un sinfín de temas a la vez, sin convertir el relato en caótico y sin riesgo de confundir al lector.
En este caso, tenemos por un lado, a una protagonista carismática y muy peculiar, muy diferente a las típicas protagonistas femeninas cuasi perfectas que abundan en la literatura contemporánea. Y es que nuestra Eva no es ni la más lista, ni la más buena, ni la más guapa. Eva es Eva. Eva Luna. Y eso es lo que la hace especial: su carácter fuerte, su desbordante imaginación, su facilidad para contar historias, su permeabilidad, su capacidad de adaptación, sus valores y su integridad.
Al fallecer su madre, una joven Eva, alter ego de la propia Isabel Allende, pasará al cuidado de su madrina Consuelo, que la colocará muy pronto a servir como criada en una casa burguesa. A partir de ahí, en su vida se irán cruzando infinidad de personajes secundarios tan atractivos y bien perfilados como la misma Eva: Riad Halabí, un comerciante de origen árabe con quien compartirá algunos años de su vida, Mimí, una transexual con un corazón de oro, o la entrañable Elvira, que desde un principio asumirá el rol de abuela de aquella a quien ella llama cariñosamente "pajarito". Más allá del mero relleno, estos personajes secundarios representan un pilar fundamental de la trama, ya que influirán de un u otro modo en la vida de la muchacha.
Paralelamente a la historia de Eva, se narra también la historia de Rolf Carlé, un joven y ambicioso periodista que, como ella, atravesará todo tipo de penurias y desgracias. De padre maltratador, Rolf viajará a sudamérica para vivir con su tío, quien regenta un albergue en el que viven también su mujer y sus dos bellas hijas. Ahí crecerá, madurará y dará sus primeros pasos en el mundo de la comunicación.
Por último, Allende relata también la historia de Humberto Naranjo, cuya presencia en la vida de Eva Luna será determinante. A través del personaje de Humberto, el lector podrá acercarse a una realidad que, probablemente, sienta un poco lejana: el mundo de las guerrillas, de aquellas personas que se organizan para participar activamente en la lucha armada en pro de las libertades del pueblo llano.
A pesar de que el marco espacio-temporal es un tanto difuso (no se citan lugares ni fechas concretas), se podría encuadrar la historia de Eva Luna en la primera mitad del XX, una época marcada por la guerra, los tabúes y el auge de los movimientos dictactoriales. Tal es el caso del país en que Eva vino al mundo, circunstancia que Isabel Allende aprovecha para mostrar, sucinta y discretamente, su opinión sobre el totalitarismo, las guerrillas, la resistencia y las primeras democracias. Este desmedido interés de la autora por las dictaduras y los movimientos revolucionarios, supone una constante en su obra, una especie de leit-motiv ya presente en su magnífica opera prima La casa de los espíritus. Así, pues, esta novela cuenta con un interesantísimo trasfondo político y funciona como una contundente crítica social.
"La muerte no existe, hija. La gente sólo se muere cuando la olvidan -me explicó mi madre poco antes de partir-. Si puedes recordarme, siempre estaré contigo."
Una vez más, Allende vuelve a dejar clara su capacidad para contar todo tipo de historias, alardeando de una fluidez narrativa casi pasmosa. Como ocurre en otras novelas de la autora, abundan en Eva Luna los pasajes descriptivos, narrados en primera persona por la propia Eva, por lo que no se puede considerar que el ritmo de esta novela sea especialmente fluido. Sin embargo, la belleza de esa prosa casi poética, junto a una envidiable elegancia narrativa y el entretejido de historias dramáticas y realistas, logran abstraernos de esos largos párrafos y meternos de lleno en una trama fascinante, a la altura de las mejores obras de la autora, como La casa de los espíritus o El amante japonés y, sin duda, muy lejos de otros títulos menores, que han desencantado a muchos seguidores de la escritoria chilena, como El juego de Ripper, su primera incursión en la novela policíaca.
A pesar de que la historia de Eva Luna es bonita (y dura), de principio a fin y, dejando claro que estamos ante una excelente obra, hay cosas que sí me han chocado, como la extraña relación de Eva con Riad Halabí. Dejando este pero a un lado, resta hacer un pequeño apunte: quizás el lector se vea defraudado si busca a la Isabel Allende del realismo mágico. Y es que Eva Luna es realista sin más. Realista y deliciosa.
En resumen, Eva Luna es una agradable y elegante pieza literaria, una hermosa creación repleta de lirismo que se postula como uno de los mejores títulos de la escritora chilena. Allende vuelve a sorprender con una bellísima prosa, altamente poética. Con personajes inolvidables, de esos que perduran en la memoria del lector pasados los años, Eva Luna se consolida como una novela encantadora, apta para todos los públicos. La vida, el amor, la pobreza, la opresión, la sexualidad, la transexualidad, los amores prohibidos... Todo eso y mucho más es Eva Luna, una de las mejores novelas de Isabel Allende.
Puntuación: 4/5

